Quito, 19 ene (EFE).- El expresidente ecuatoriano Rafael Correa encabezó hoy una nutrida caravana de coches y personas por un barrio del norte de Quito, en su campaña por el “No” a la consulta popular convocada para el próximo 4 de febrero por su sucesor y excorreligionario, el actual mandatario Lenín Moreno.

Subido en un pequeño camión, Correa recorrió varias calles del populoso Carapungo, donde criticó a Moreno y su consulta, en medio de vivas de decenas de sus seguidores que marcharon con pancartas de promoción del No.

Moreno, que asumió el mando el pasado 24 de mayo tras suceder a Correa, ha mantenido una feroz pugna con su predecesor que, incluso, dividió al movimiento que ambos fundaron, Alianza País (AP), finalmente controlado por el actual gobernante.

Por ello, muchos de los seguidores de Correa lucieron hoy en la caminata y caravana las banderas verdes que identifican a AP, pero ya sin la leyenda de ese grupo, pues los correístas se han retirado de la formación y anunciado que crearán un nuevo movimiento político.

“Dile No”, es la consigna de quienes apoyan a Correa y que critican a Moreno, al que muchos de ellos acusan de haber traicionado la llamada Revolución Ciudadana aplicada durante la anterior administración.

“Vota No y no” y “No al reparto de la patria”, fueron algunas de las consignas que exhibieron los seguidores de Correa durante el recorrido que se extendió por otros barrios del norte de la capital, donde también se efectuaron nutridas concentraciones con simpatizantes suyos.

Correa es un economista de 54 años que reside en Bélgica desde julio pasado, aunque retornó a Ecuador para atender personalmente la campaña por la consulta popular convocada por Moreno, a quien acusa de haber traicionado a sus bases y votantes.

El exmandatario califica a la consulta de “mañosa”, pero ha remarcado que, sobre todo, se opone a las preguntas 2 (reelección), 3 (autoridades de control) y 6 (minería), de las siete que se incluyen en el refrendo.

Según él, la pregunta 2, sobre la reelección indefinida, es una maniobra para impedirle postular a los comicios presidenciales de 2021.

La pregunta 3, sobre reformas al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCS), es para Correa “un verdadero golpe de Estado”, porque las autoridades de control que ha designado ese organismo podrían ser destituidas y reemplazadas por funcionarios nombrados de manera subrepticia por el Gobierno.

Además, ha denunciado que la Corte Constitucional, que debía formular un informe sobre la legalidad de las preguntas de la consulta, fue impedida de hacerlo, supuestamente, porque el Gobierno sabía que uno de los jueces de ese tribunal rechazó el contenido de las interrogantes 2 y 3.

Correa ha dicho que permanecerá en Ecuador durante toda la campaña del referendo, que finaliza el próximo 1 de febrero, y ha afirmado que su estrategia proselitista consistirá en visitar los barrios en un “puerta a puerta” para fortalecer su contacto con los ciudadanos.

Unos trece millones de electores están facultados para participar en la consulta popular del próximo 4 de febrero, con la que Moreno busca fortalecer la democracia.

La consulta incluye preguntas sobre temas como la lucha anticorrupción, la reelección indefinida, la plusvalía, el cuidado del ambiente en proyectos mineros y petroleros, y la no prescripción de los delitos sexuales contra niños.