A fines de septiembre, la ahora exviceministra de Justicia, Liliana Guzmán, informó que en el país existen cuatro mil dispositivos adquiridos en 2016 que se emplean bajo diversas modalidades, como la libre circulación, el arresto domiciliario y la protección a víctimas. Es un mecanismo de seguimiento y control, el cual está dispuesto por el juez tras la aceptación de un pedido fiscal.

El Servicio de Seguridad 911 tiene cabinas instaladas en Quito, Guayaquil y Cuenca para permitir el control.

De acuerdo a datos del Ministerio de Justicia, hasta el 26 de septiembre del 2018 se monitorean 2.554 dispositivos de Geoposicionamiento Electrónico (GPS), de los cuales, 2.450 corresponden a libre circulación, 80 a arresto domiciliario y 24 en protección a víctimas. Los restantes se encuentran pendientes de uso o en mantenimiento.

Las dudas sobre estos dispositivos electrónicos utilizados cuando la justicia decide medidas cautelares surgen otra vez a propósito de la fuga del exsecretario de Comunicación Fernando Alvarado, de quien se desconoce su destino.

Tres tipos de dispositivos

El más común de estos dispositivos es el llamado tobillera, pero puede ser brazalete, pulsera o grillete.
El de arresto domiciliario.
Para la violencia de género.
Todos tienen el mismo funcionamiento, pero el segundo y tercero con valor agregado.

Arresto domiciliario: A este dispositivo se le incluye una tablet que permite una identificación visual del rostro de la persona procesada para que no pase del perímetro señalado que es su vivienda.

Tobillera más elemento: De acuerdo a Godoy, este dispositivo es para la víctimas de violencia de género, en el cual se agrega un aparato tipo ‘bipper’ para alertar a la afectada en el acercamiento al perímetro que se le prohibió al agresor.

FUENTE: EL UNIVERSO