El monto incluye lo que se entrega a los hogares, adultos mayores y personas con discapacidad

La memoria le falla a ratos. No recuerda desde qué año recibe el Bono de Desarrollo Humano (BDH) que da el Gobierno Central. Sentada en su cama de metal de plaza y media, visiblemente oxidada, María Salas, de 82 años, cuenta que los 50 dólares que recibe los días cuatro de cada mes le sirven para comprar medicinas. Ella sufre de artritis, lo que no le permite caminar con facilidad o realizar actividades sencillas como alzar los brazos.

María, que también está rodeada de recipientes que contienen el agua lluvia que se filtra por varios orificios del techo de zinc corroído, afirma que espera con ansias el aumento del bono a $ 100 para adultos mayores anunciado por el presidente Lenín Moreno, primero en campaña y luego de ganar las elecciones vía decreto en diciembre pasado.

“Es lo único que tengo, con eso pago mis pastillas porque el almuerzo me lo da uno de mis siete hijos. No sé por qué no me han aumentado todavía, dijeron que desde enero, pero solo he cobrado los $ 50, espero que pronto me suban”, señala.
Ella, quien vive hace más de cuarenta años en el Guasmo central, en el sur de Guayaquil, cuenta que varias veces intentó emprender para no depender de la ayuda estatal: “Hace varios años hice un préstamo para vender galletas, golosinas y colas, pero mi enfermedad no me dejó, empeoré mucho y terminé quebrando”, sostiene.

Según cifras del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), desde agosto pasado 18 mil adultos mayores reciben la pensión duplicada y este año se incorporarán 33 mil más de los 455.804 registrados en la base de datos del BDH hasta el 2018. El viceministro de esta cartera, Marco Cazco, afirma que el incremento se realizará de forma progresiva. “Nosotros ya hemos identificado y censado a los adultos mayores que lo necesitan”, recalca.

Rosa Cevallos, de 82 años y que cuida a su hijo, Roberto Ortega, de 63 años, quien sufrió un derrame cerebral y no puede mover el lado derecho de su cuerpo, reclama que no ha recibido llamadas o visitas del personal del MIES.

“Los dos recibimos el bono, mi hijo por tener discapacidad. Nos enteramos que están aumentado a $ 100, para nosotros los ancianos y para las personas con discapacidad, pero no hemos recibido esa ayuda”, dice.

Cevallos, que vive en la Floresta 1, sur de la ciudad, señala que el dinero que perciben lo utilizan básicamente para medicamentos. “Yo sufro de la presión y las pastillas que me dan en el dispensario público no me hacen efecto y tengo que comprar otras que me cuestan 30 dólares. En cambio, mi hijo sufre de diabetes, a él sí le dan las medicinas en el centro de salud, para un mes, pero las citas se las dan cada tres meses”, relata.

El Gobierno también anunció el “Bono de Desarrollo Humano variable” para las jefas y jefes de hogar que actualmente reciben los $ 50. El monto de esta pensión diferenciada dependerá del número de hijos.

Cada beneficiario recibirá $ 30 adicionales si tiene un hijo menor de cinco años. Por el segundo percibirá $ 27 más y por un tercero $ 24,30. Es decir que retirará los $ 50 más $ 81,30 adicionales (un total de $131,30) solo si tiene tres hijos menores de cinco años.

FUENTE: EL UNIVERSO