El esquema de salvaguardias que aplica Ecuador no ha sido aprobado hasta el momento por la Organización Mundial de Comercio (OMC), pese a que el país ha participado en tres ocasiones ante el Comité tratando de explicar la medida.

Por ello, el director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), Roberto Aspiazu, no ve viable que en la visita que hará esta semana el ministro de Comercio Exterior, Juan Carlos Cassinelli, a Ginebra se obtenga un resultado positivo sobre el tema.

Más bien cree que la extensión de la medida por un año (hasta junio del 2017) podría entorpecer la firma del acuerdo multipartes con la Unión Europea (UE).

Cassinelli viajó ayer a Europa, en donde mantendrá reuniones con autoridades de la OMC para seguir analizando las salvaguardias y para agilitar la firma del acuerdo.

En misivas dirigidas a la OMC, las autoridades de Comercio Exterior han adelantado los argumentos que se expondrán en torno a la extensión de las salvaguardias.

El principal es que el terremoto del 16 de abril, que afectó principalmente a Manabí y Esmeraldas, obligará al Ecuador a usar importantes recursos para la reconstrucción, y que si bien existen ingresos externos, estos no serán suficientes.

Para Aspiazu este argumento puede ser rebatido por la OMC, indicando que ya se ha incrementado el precio del crudo, y que empieza a verse un superávit de la balanza, aunque sea por efectos de la contracción económica.

Además se ratificó en que para la UE será difícil avalar un acuerdo en medio de estas salvaguardias que no cuentan con el aval de la OMC.

Según un estudio del Comité Empresarial, la reducción de compras en países socios ha sido de $ 2.953 millones, si se compara los 13 meses de vigencia de las salvaguardias (marzo 2015 a marzo de 2016) con los 13 meses anteriores (febrero 2014 a febrero 2015).

Entre tanto, el Ministerio ha dicho que ya existen reacciones favorables de la UE al propósito de alcanzar la firma y la eventual vigencia provisional del acuerdo hasta diciembre.

Sin embargo, indica que “la compleja ruta institucional y la diversidad de países y actores políticos en el organismo de integración europea demanda nuevos acercamientos”.