En un partido intenso, Hungría logró rescatar un empate 1-1 contra Islandia. En el encuentro válido por el Grupo F, los húngaros tuvieron el control total del balón, pero no fueron capaces de doblegar la zaga rival. Esta igualdad acerca a los pupilos de Bernd Storck a octavos y complica a los isleños en su primera participación en Eurocopa.

El cotejo comenzó con libreto conocido: posesión húngara, velocidad en la salida de Islandia. Así los debutantes en el torneo se pusieron en ventaja. Gylfi Sigurdsson anotó de penal (40′), tras el error previo del veterano portero Gabor Kiraly.

Pero en el complemento Islandia fue mezquino. No quiso aumentar la diferencia. Se replegó y le cedió toda la pelota a los húngaros. En su mente asociaron el buen plan hecho frente a Portugal, que les permitió empatar 1-1.

Sin embargo Hungría tenía ganas de vencer. Lo necesitaban para abrochar su paso a octavos. La derrota los obligaba a definir el grupo contra los lusos comandados por Cristiano Ronaldo. De este modo, empujaron hacia el arco de Hannes Thór Halldórsson. Con ese coraje consiguieron el empate de la manera menos esperada: un autogol. Birkir Saevarsson marcó en propia puerta (87′) y desató la felicidad en la otra mitad del Vélodrome de Marsella, estadio que en la antesala del partido tuvo nuevamente actos de violencia entre las hinchadas.

Al final Eidur Gudjohnsen, emblema islandés, tuvo el empate. Finalmente fue Hungría quien celebró su casi seguro paso a la segunda ronda de la Eurocopa. Islandia pecó su poca ambición. El fútbol premió el esfuerzo húngaro y redimió el error de su arquero.