Fiscalía pedirá 34 años de prisión por violación grupal y muerte de la joven Nicole


De amplia sonrisa, cabello ensortijado, siempre amable y preocupada por los derechos de las personas: así era Nicole. El querer ayudar y salvar vidas le llevó a sus 19 años a estudiar emergencias médicas en la Cruz Roja de Quito.


Sin embargo, la noche del 7 de noviembre de 2018, tras acompañar a uno de sus compañeros de estudio (Jonathan Alexis N.) a una reunión, perdió la vida, víctima de una violación grupal, en una vivienda en Guamaní (sur de Quito).

Casi dos años después, este 15 de octubre, a las 08:30, se reinstalará la audiencia de juzgamiento en contra de los siete acusados (uno encarcelado, dos prófugos y cuatro con medidas sustitutivas) del presunto delito de violación grupal con causa de muerte. Ellos son: Carlos Alejandro P. M. (26 años) (detenido), Jonathan Rafael V. Q. (26 años), William Alfonso Ch. (23 años) (prófugo); Jonathan Alexis N. G. (21 años); Stalin Javier R. P. (26 años) (prófugo), Kevin Alexander A. G. (20 años) y Norma G. (44 años) (cómplice).

De acuerdo con Mónica Jiménez, madre de Nicole, los procesados eran parte de un grupo autodenominado Los Chupines, quienes paradójicamente en su mayoría pertenecían a instituciones “cuyo objetivo es proteger vidas (bomberos, paramédicos, un aspirante a soldado), no a destruirlas”.

Los acusados ahora enfrentarían la pena máxima ( 26 años) que con agravantes sería de hasta de 34 años. Así lo pedirá el fiscal a cargo, Christian Fierro, confirmó Juana Fernández, experta en temas de Género de la Fiscalía.

Mónica recuerda la noche que habló con Nicole vía telefónica. La joven le dijo ese 7 de noviembre que estaba en el sur de la ciudad y que su compañero Jonathan ya le iba a llevar de regreso. En ese momento una mujer se metió en la conversación y le dijo a Mónica que su hija estaba bien, que no se preocupara y que ella era la dueña de la casa donde estaba Nicole.

Ahora Mónica conoce que esa mujer sería Norma G., madre de Kevin A. (postulante para soldado), y de un policía en servicio activo a quien también se le investiga. Norma G. está acusada de cómplice por tratar de ocultar los hechos e incluso sugerir a los agresores que desaparecieran el cadáver.

Mónica explica que de acuerdo con las versiones, en la reunión, al inicio estaban tomando cerveza, pero William Ch. trajo bebidas más fuertes. Cuando Nicole se disponía a salir de ahí, tomó un vaso de tequila, pero enseguida se sintió mal y con mucho frío, entonces se acurrucó en un sillón. Ella se encontraba en estado de indefensión y vulnerabilidad, cuando fue agredida.

El 23 de septiembre pasado se inició la audiencia de juzgamiento. En ella, el fiscal Fierro y los peritos presentaron experticias técnicas y científicas con las que se habría demostrado el cometimiento del delito. El fiscal incluso ha dicho que el hecho pudo haber sido premeditado.

Entre tanto, la madre de Nicole, indica que la investigación revela que no sería la primera vez que Los Chupines actuaban de esa manera. Hay otro caso de una menor que habría sido golpeada e intoxicada con alcohol, para luego ser abandonada en un Centro de Salud, según testimonios.

La madre de Nicole agradece la acción del fiscal a cargo, pero recuerda que en un principio no tuvo ayuda y los operadores de justicia con los que trató no realizaron las experticias necesarias. Por ello en el primer informe se dijo que fue muerte accidental.

“El agente Jorge Tabango, de la Dinased, me decía, ‘señora, qué hace aquí, váyase a su casa, su hija ya murió, no hay nada que investigar, fue un accidente’”, dice Mónica. Sin embargo, asegura que nunca se dio por vencida y que no descansará hasta lograr la máxima pena, tanto para los autores y cómplices (por acción), así como para los operadores de justicia (por omisión). “Lo que yo pido es justicia para mi Nicky”, dice.

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