Rodríguez ha jurado el cargo de presidenta encargada de Venezuela ante la Asamblea Nacional. Con este gesto, ha aplicado el mandato del Tribunal Supremo de Justicia, que ordenó su designación ante la ausencia del jefe del Estado, Nicolás Maduro.
El hasta ahora jefe del Estado, fue trasladado el sábado a Estados Unidos para ser juzgado por un tribunal de Brooklyn. Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario, ha pronosticado que su padre y Cilia Flores, «más temprano que tarde, estarán con nosotros».
«Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano, por una agresión ilegítima a nuestra patria. Juro por los dos rehenes que tenemos en los Estados Unidos: nuestro presidente, Nicolás Maduro, y la primera combatiente, la primera dama de nuestro país, Cilia Flores. Vengo con dolor, pero también con el honor de jurar, en nombre de todos los venezolanos, por nuestro padre libertador, Simón Bolívar. La sangre libertadora corre por las venas de los venezolanos. Juro por el comandante Hugo Chávez, que dio vida a miles de venezolanos. Les devolvió la dignidad», ha expresado Delcy Rodríguez en su discurso de juramento.
La nueva presidenta interina de Venezuela se ha comprometido a no descansar para ver a su país «en el destino y en el pedestal de honor histórico que le corresponde como una nación libre, soberana e independiente», así como para «garantizar un Gobierno que dé felicidad social, estabilidad política y seguridad política».
«Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar»
En un discurso previo al nombramiento de Rodríguez, Maduro Guerra, conocido como Nicolasito, ha clamado que, desde EE.UU. «están desafiando a una estirpe histórica. Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar». Ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional, a la que ha avisado de que, «si normalizamos el secuestro de un Estado, ninguno está a salvo».
La intromisión de Estados Unidos en Venezuela supone, para el hijo de Nicolás Maduro, «una amenaza directa a la estabilidad política global, a la humanidad y a la igualdad soberana de las naciones». Maduro Guerra ha propuesto a Jorge Rodríguez, hermano de Delcy Rodríguez, como presidente de la Asamblea Nacional, cargo que ya ostentaba en la última época de Maduro. Asimismo, a Pedro Infante como vicepresidente de Venezuela, en sustitución de Delcy Rodríguez, y la representante Grecia Colmenares, ministra del Poder Popular para la Juventud, como segunda vicepresidenta.
La toma de posesión convierte a Rodríguez en la primera mujer en asumir la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, aunque lo hace en un contexto de transición excepcional y con una legitimidad discutida dentro y fuera del país. Ya asumió durante el fin de semana el puesto de «presidenta encargada» por la falta del jefe del Estado, como parte de sus funciones como vicepresidenta, cargo que ha ocupado desde junio de 2018.
El ascenso de la hasta ahora vicepresidenta llega en un contexto de enorme tensión institucional y diplomática por la sucesión de acciones con las que el Ejecutivo de Trump se ha entrometido en Venezuela. Nicolás Maduro ha sido apartado del poder que ha ostentado desde la muerte de Hugo Chávez, en 2013.
Desde este lunes, ya no será presidente de manera oficial y desde la distancia, a más de 3.400 kilómetros, en una cárcel del sur de Nueva York, pero ya abandonó la presidencia de forma forzosa el pasado sábado, cuando fue capturado junto a su mujer, Cilia Flores, por EE.UU. en su domicilio de Caracas.
El diputado de la Asamblea Nacional Fernando Soto Rojas, que ha dirigido la sesión como director de Debates como representante de mayor edad del Parlamento, ha manifestado que la operación se ha tratado de un «ataque bárbaro», «de corte fascista», por parte del Gobierno de Estados Unidos, por el «imperialismo yanqui, enemigo principal y fundamental del pueblo venezolano, de la región y del mundo». Soto Rojas ha hecho referencia a una frase de Machado -Antonio, no María Corina-: «No están el mañana ni el ayer escritos».
Ante la ausencia de Maduro desde el sábado, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta asumiera como presidenta interina, con el objetivo formal de «garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación».
Durante su intervención del sábado para anunciar la activación del Consejo de Defensa de la Nación, la vicepresidenta venezolana exigió a EE.UU. la «inmediata liberación» de Nicolás Maduro, y prometió que los venezolanos «jamás» volverían «a ser esclavos, a ser colonia, de ningún imperio». Pero Donald Trump, que no le gusta que le lleven la contraria, lanzó este domingo una amenaza a Rodríguez en una entrevista en The Atlantic: «Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro». ¿A qué se refería? No han hecho falta más preguntas; el mensaje de terror se ha entendido en el país caribeño.
Y en esta demostración de franqueza, Trump ha exigido el «acceso total» al país en términos de recursos naturales y de otra índole, mientras que Rodríguez ha invitado al Gobierno de EE.UU. a trabajar conjuntamente en una «agenda de cooperación».
Fuente: rtve.es
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