La madre de Jenny Ramírez trabaja para la familia de Cynthia Gellibert


La madre de Ramírez no cuenta con afiliación al IESS, lo que añade otro elemento a la precariedad de su situación laboral frente a la magnitud de la transacción financiera en la que se vio envuelta su hija.


En medio de la creciente polémica por la venta de un terreno de 93 hectáreas en el cantón La Libertad, en la provincia de Santa Elena, nuevas revelaciones añaden tensión al caso que ya se encontraría bajo investigación fiscal.

Fuentes confirmaron a medios como Ecuavisa que la madre de que figuraba inicialmente como compradora del predio, sí trabaja con la familia de Cynthia Gellibert, secretaria de la Administración Pública y directora nacional de ADN.

 

Testimonios del entorno: “Ya tiene años trabajando ahí”

La confirmación de este vínculo no solo proviene de fuentes institucionales, sino también del testimonio de los propios vecinos en el sector donde reside Ramírez.

Durante un recorrido periodístico de Ecuavisa por su vivienda —una villa de construcción mixta y caña ubicada en una zona popular—, los moradores señalaron que la madre de la joven, una mujer de 47 años, se encontraba trabajando en ese momento.

“Ella trabaja acá arriba con los Gellibert. Ella le da mantenimiento a la señora… ya tiene algunos años trabajando ahí”, relató uno de los vecinos, confirmando que la relación laboral no es reciente, sino que se ha mantenido por un largo tiempo.

Cabe resaltar que, según los registros, la madre de Ramírez no cuenta con afiliación al IESS, lo que añade otro elemento a la precariedad de su situación laboral frente a la magnitud de la transacción financiera en la que se vio envuelta su hija.

 

Fiscalización

Este hallazgo fue inicialmente difundido por la asambleísta de la Revolución Ciudadana, Mónica Palacios, quien a través de sus redes sociales denunció que la madre de Ramírez es empleada doméstica en la casa de la madre de Gellibert.

Palacios, basándose en “evidencia” y “fuentes humanas”, utilizó este dato para cuestionar el posible tráfico de influencias y la transparencia en la compra del terreno valorado en más de USD 2,7 millones

Por su parte, Cynthia Gellibert reaccionó con dureza, acusando a la legisladora de construir un “relato falso” y de hostigar deliberadamente a una adulta mayor de 92 años (su madre).

Según Gellibert, la presencia de Palacios fuera del domicilio familiar no representa una labor de fiscalización, sino un acto de “acoso, persecución personal y violencia”.

 

El trasfondo de una compra millonaria

La relevancia de este nexo laboral radica en las dudas sobre la capacidad económica de Jenny Ramírez.

La joven, graduada en Ciencias de la Educación en 2025, no registra RUC ni historial en la seguridad social, lo que hace inexplicable la procedencia del dinero para adquirir un predio de tal magnitud.

Aunque Ramírez inicialmente afirmó que fue víctima de una suplantación de identidad, días después cambió su versión mediante un oficio dirigido al alcalde Francisco Tamariz.

En este nuevo documento, reconoció su intención de compra pero anunció su desistimiento, solicitando que la adquisición se ceda a una empresa (cuyo nombre no ha revelado) que financiaría un supuesto proyecto agroturístico de su intelecto.

Mientras la Fiscalía investiga presuntos delitos de testaferrismo y tráfico de influencias, el nexo confirmado entre la madre de la joven y la familia de una alta funcionaria del Estado se convierte en un punto crítico que el Concejo Cantonal de La Libertad y el alcalde Tamariz aún no han logrado explicar con claridad.

Radio Pichincha

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