EE. UU. bombardea Irán por undécima noche consecutiva tras el colapso del pacto de 2026


El conflicto se intensifica en Medio Oriente. Las fuerzas estadounidenses han golpeado 140 instalaciones estratégicas e Irán responde con ataques a bases aliadas y bloqueos en el estrecho de Ormuz.


TEHERÁN / WASHINGTON — La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán no da tregua. Por undécima noche consecutiva, la aviación y los sistemas de misiles estadounidenses atacaron diversas posiciones estratégicas en territorio iraní, consolidando la mayor crisis militar en la región desde el colapso definitivo del memorando de entendimiento firmado en junio de 2026.

Las incursiones armadas, ordenadas por la administración del presidente Donald Trump, se reactivaron el pasado 8 de julio. Washington justificó la ofensiva como una respuesta directa a los ataques perpetrados por fuerzas iraníes contra buques comerciales en el estratégico estrecho de Ormuz.

Infraestructura bajo fuego y víctimas civiles

Hasta el momento, los bombardeos estadounidenses han destruido puentes, vías férreas, torres de vigilancia, aeropuertos y aproximadamente 140 instalaciones militares y logísticas.

Uno de los puntos más críticos de la última jornada fue el ataque a una planta nuclear en construcción en la ciudad de Darjovin. Aunque las autoridades confirmaron que el complejo todavía no albergaba material atómico, el presidente Trump lanzó una severa advertencia pública sobre la posibilidad de golpear las instalaciones principales de enriquecimiento de uranio si Teherán no cesa sus hostilidades.

Por su parte, el Ministerio de Salud de Irán reportó una cifra trágica debido a las detonaciones en zonas residenciales y ciudades meridionales como Bushehr, Chabahar y Ahvaz: al menos 35 civiles han muerto y más de 300 han resultado heridos desde el inicio de los ataques.

Contraofensiva iraní y alerta en los mercados

La respuesta de Teherán no se ha hecho esperar. Los Guardianes de la Revolución y las fuerzas armadas iraníes han lanzado oleadas de misiles y drones hostiles contra infraestructuras clave y bases militares de EE. UU. situadas en países vecinos como Kuwait, Baréin y Jordania. El Comando Central estadounidense (Centcom) confirmó el fallecimiento de tres de sus militares a raíz de estos contraataques.

Además del plano militar, el conflicto ha trasladado su impacto a la economía global. Tras la detención de varios buques petroleros en el estrecho de Ormuz por parte de Irán, el precio del crudo Brent se disparó, superando la barrera de los 90 dólares por barril.

Diplomacia estancada en el Despacho Oval

A pesar de que naciones como Pakistán, Catar y Omán lideran un esfuerzo contrarreloj para negociar una tregua humanitaria de 10 días que permita frenar los bombardeos, el panorama político luce complejo. Mientras el gobierno iraní manifestó estar abierto a recibir mensajes a través de los mediadores, Donald Trump cerró la puerta a un diálogo inmediato, declarando desde el Despacho Oval que su país «no tiene ningún interés en reunirse» en este momento.

 

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