Un gol agónico en el SoFi Stadium mete a la Selección en la antesala de la gloria mundialista, donde ya espera la Francia de Mbappé en un clásico europeo de alto voltaje.
LOS ÁNGELES, EE. UU. – La España de Luis de la Fuente ya está entre los cuatro mejores planetas del fútbol. En un partido vibrante, táctico y de máxima tensión en el SoFi Stadium, el combinado español logró romper la maldición de los cuartos de final al derrotar a una combativa Bélgica.
Con este triunfo histórico, la Roja se quita de encima los fantasmas de las últimas ediciones y regresa a unas semifinales de la Copa del Mundo por primera vez desde aquella mítica gesta en Sudáfrica 2010. El billete hacia la final se disputará el próximo martes 14 de julio ante Francia, reeditando uno de los mayores clásicos del viejo continente.
El drama se apoderó del encuentro en el tramo definitivo cuando el guardameta belga Thibaut Courtois tuvo que retirarse lesionado en el minuto 69. Su relevo, el joven debutante Senne Lammens, cometió un error fatal al no lograr contener un potente disparo de larga distancia de Pau Cubarsí en el minuto 88. Atento a la jugada, el centrocampista del Arsenal, Mikel Merino, cazó el rebote para fusilar la red y desatar la locura española en las gradas californianas.
Con este zarpazo agónico, la Selección certificó el 2-1 definitivo tras los goles previos de Fabián Ruiz y Charles De Ketelaere, sellando un pase histórico hacia las semifinales que se jugarán en el AT&T Stadium de Arlington, Texas.
Por: IG @Ecuanoticias.oficial
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