La problemática es multifacética y afecta a los principales centros de referencia del país:
Desabastecimiento crítico: Jorge P., representante del gremio médico, ha confirmado la carencia de insumos básicos indispensables para cualquier intervención, tales como anestésicos, antibióticos y anticoagulantes.
Infraestructura obsoleta: En el Hospital Eugenio Espejo, la capacidad quirúrgica se ha visto reducida a una tercera parte de lo habitual. Según Juan Francisco Pasquel, presidente del Colegio Médico de Pichincha, el 35 % de los equipos médicos se encuentran fuera de servicio debido a la falta de mantenimiento preventivo y correctivo.
La crisis del HCAM: En el Hospital Carlos Andrade Marín (IESS), la situación es alarmante. La falla simultánea de sus equipos de esterilización (autoclaves) ha obligado a limitar las intervenciones a solo dos por especialidad al día. Aunque las autoridades del hospital han negado inconvenientes graves, los médicos (que prefieren reservar su identidad) indican que la operatividad ha caído de 80 a 30 cirugías diarias, priorizando únicamente casos oncológicos y emergencias.
Exigencias y respuesta oficial sobre las cirugías represadas en Pichincha
Ante este panorama, el gremio médico no solo reclama soluciones técnicas inmediatas, como la reparación de equipos y la compra de medicinas, sino que también ha hecho un llamado político contundente: exigen la designación de un ministro de Salud titular que tome las riendas de esta crisis, ya que desde 2025 es la vicepresidenta María José Pinto, la encargada del Ministerio.
Fuente: La Hora
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