Líder supremo de Irán dice que no cederá ante los manifestantes


El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, advirtió este viernes 9 de enero de 2026 que su país «no cederá» frente a una ola de protestas que va en aumento y representa un serio desafío para la República Islámica, en el poder desde 1979.


A gritos de «muerte al dictador», los iraníes reclaman abiertamente en las calles de Teherán y otras ciudades el fin del sistema teocrático chiita, después de casi dos semanas de un movimiento inicialmente vinculado al malestar por la carestía de la vida.

La oenegé Iran Human Rights aseguró este viernes que «al menos 51 manifestantes» resultaron muertos por la represión «en los primeros 13 días de una nueva ola de protestas».

Con los ojos irritados por el gas lacrimógeno y la garganta afectada después de gritar consignas en las calles, el vendedor de teléfonos móviles Majid (nombre ficticio) piensa que las protestas no cesarán.

«Sabemos que arriesgamos nuestras vidas, pero lo hacemos igual y continuaremos haciéndolo, por un futuro mejor», dijo el manifestante a periodistas.

Jamenei salió al paso este viernes en una intervención ante sus admiradores, y adoptó un tono incisivo en su discurso transmitido por la televisión estatal.

«a República Islámica no cederá ante los saboteadores», dijo.

Las declaraciones coinciden con un corte del servicio en internet en el país que, según la organización Netblocks, ya dura 24 horas y que inquieta a opositores en el exilio.

«La República Islámica puede intentar transformar esta noche en una masacre, bajo la cobertura del apagón total de comunicaciones», dijo la abogada iraní y nobel de la paz en 2003, Shirin Ebadi.

El discurso de Jamenei tuvo lugar un día después de grandes protestas en la capital iraní, Teherán.

«Ayer por la noche en Teherán, una banda de vándalos vino a destruir un edificio (…) para rendirle pleitesía al presidente de Estados Unidos», añadió el líder supremo.

Pero «el arrogante» Donald Trump, dijo, será «derrocado».

Jamenei acusó incluso al mandatario norteamericano de tener las «manos manchadas de la sangre de más de un millar de iraníes», refiriéndose aparentemente a la guerra de 12 días con Israel, el pasado junio, en la que Estados Unidos bombardeó plantas nucleares de Irán.

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, acusó a Estados Unidos y a Israel de injerencia.

«Tratan de transformar manifestaciones pacíficas en acciones violentas», apuntó.

La víspera, Trump había amenazado de nuevo con «golpear muy duro» a Irán si las autoridades matan a manifestantes.

Fuente: AFP

 

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