Las consecuencias del toque de queda ya empezaron a percibirse en El Oro, Guayas, Santo Domingo y Los Ríos.
El sector productivo no fue considerado entre las excepciones, por lo que el toque de queda para luchar contra las estructuras criminales tiene un costo. Las consecuencias ya se han comenzado a percibir en Guayas, El Oro, Santo Domingo y Los Ríos. Principalmente, en las actividades que no cogen un respiro de 23h00 a 05h00, que es el horario en el que está vigente la medida.
Los bares, restaurantes, las discotecas y los transportistas son algunos de los que se ven afectados. Y aunque intentan establecer tácticas para disminuir las pérdidas, los números ya están en rojo y aún queda tiempo para que la restricción finalice.
“Los comerciantes están en 70 % de disminución de ventas. Aquellos que trabajan durante la noche son los más afectados y preocupados”, dijo Luis Aguilar, Pdte. Cámara de Comercio de Machala.
No son los únicos rubros perjudicados. Los exportadores de la provincia de El Oro han tenido que cambiar su programación, lo cual les supone un costo adicional del 20 %, según se estima.
Los exportadores de oro ahora reorganizan sus tareas.
La misma situación ocurre en las otras tres provincias donde el toque de queda se mantiene. En Santo Domingo de los Tsáchilas existe miedo, ya que las autoridades mencionaron previamente que no descartaban la posibilidad de extender la medida, pero desde entonces no han hecho más declaraciones.
Al sector productivo lo inquieta que la medida se extienda en el futuro.
«No temeos disponibilidad inmediata para pagar los sueldos de nuestros trabajadores. El sector comercial aglomera a muchos vendedores» añadió Manuel Ríos, director de la Cámara de comercio de Santo Domingo.
Todos los encuestados están de acuerdo en que la medida es relevante. Aseguran que la inseguridad les impacta y que cualquier táctica para combatirla tiene que ser respaldada, pero también afirman que necesitan algún tipo de apoyo porque las obligaciones financieras como los impuestos, los sueldos y las deudas no entienden de aplazamientos.
“Esperamos que el Gobiernos nos apoye para ver de qué manera con BanEcuador o con otra institución nos ayuden a salvar nuestros negocios”, dijo Ana arias, presidenta de la Cámara de Comercio de Babahoyo.
Con dos tercios del toque de queda ya transcurridos, esa es la sensación que tienen los comerciantes. Aseguran que el análisis del impacto económico será posterior. Son conscientes de que no será una pequeña cantidad. Confían en que el sacrificio valga la pena.
📰 Fuente: Ecuador en Directo
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